FORMAL Y ENGAÑOSO O DE RENUENTE A ARREPENTIDO (¿EN CUÁL DE LOS EXTREMOS?)
Jesús confronta a un grupo allí presente, entre ellos escribas, fariseos, sacerdotes tuvo que haber, ya que siempre presentes estaban con la finalidad de poder encontrar algún motivo (acto, enseñanza) para culparlo de alguna falsa y calumniosa situación que nunca estuvo presente. Esa enseñanza fue confrontal con su realidad interna o secreta, sólo Él pudo y puede etiquetar, nombrar y decir con toda aserción lo que habita o está formado en cada cual. Ningún otro está autorizado a juzgar con sus palabras, excepto que el Señor permita que aflore algo que así lo identifique. Por ello es que el Salvador dejó establecido, “…por sus frutos los conoceréis…”: Lucas 6:44- Porque cada árbol se conoce por su fruto; pues no se cosechan higos de los espinos, ni de las zarzas se vendimian uvas. Siendo Jesús, Dios Hijo, antes de nacer el fruto o las acciones, antes de la semilla o el inicio de ello, Él conoce los pensamientos del hombre, nada le es oculto. Todos los que le rodeaban...