JESÚS ES LA SIMIENTE QUE HERIRÁ A LA SERPIENTE (SATANÁS) EN LA CABEZA
Génesis 3:15- Y pondré enemistad entre ti
y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la
cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Entre tu simiente… (transliteración del griego) metaxý
tis metagrafís spóron sas.
Simiente – griego – sporóus.
Definición de simiente: Simiente es
un término que procede del latín sementis y que, de acuerdo al diccionario de
la Real Academia Española (RAE), tiene dos grandes acepciones: el concepto puede
hacer referencia a una semilla o al semen.
Cuando Dios le hizo
mención de la semilla o simiente, no se refirió a simientes, ya que esto se
habría referido a la población humana que iniciaría con ellos. Pero, hizo uso
del singular, simiente, esa simiente es el Mesías – Jesús.
“…esta te
herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”. La simiente, Jesús “…te herirá en la cabeza…”.
Nadie más excepto Jesús es el único que pudo, puede y podrá aplastarle la
cabeza a la serpiente, este es Satanás.
Y porque Jesús se
ofrece como Cordero de Dios, porque se ofrece en expiación por el pecado, vence
la muerte, y a través de Él hay un camino de vuelta al Padre. Porque devolvió
esperanza a todos los perdidos o a todo aquel que en Él cree, tendrán a vida
eterna (Juan 3:16).
Génesis 12:3-
…y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.
Esta bendición no se
refiere a la bendición material de Abraham, es tocante a la bendición
espiritual, a través de Cristo Jesús y su sacrificio vicario para la salvación
de todo aquel.
Jesús le aplastará la
cabeza a la serpiente (Satanás) y él te herirá en el calcañar (el sacrificio
vicario).
La simiente, Jesús te
herirá en la cabeza, se cumple esta profecía en el tiempo que Dios ya lo tiene
establecido.
Apocalipsis
20:10- Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre,
donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche
por los siglos de los siglos.
De manera metafórica se
deja establecido que el enemigo iba a lograr una herida en el cuerpo físico (el
calcañar) del Mesías, empero, todo con una sola finalidad, para hacer o llevar
a cabo el sacrificio que sólo el unigénito Hijo de Dios pudo hacer para saldar
la deuda del pecado (la paga del pecado es muerte), pero, gracias a la
provisión del Padre Celestial para demostrar al mundo su amor por ellos, envía
al Cordero Santo.
Satanás jamás habría
tenido acceso a herir, excepto que lo permitió el Todopoderoso para llevar a
cabo su obra maravillosa de redención o liberación a través de Jesús.
La Simiente provista
por el Creador para poder dar libertad, para poder restaurar la comunión, para
poder devolver a todo hombre esperanza única que se encuentra en Él; el Cordero
Santo de Dios, el Cordero de Dios, en expiación por todo pecado rescata a todo aquel
que lo reconoce y acepta como el único medio provisto por el Hacedor para ser
devueltos a Él, y salir de posición de perdidos (encaminados a total
destrucción y muerte eterna).
Comentarios
Publicar un comentario