¿CUÁNTOS JUSTOS HAY SIN JESÚS?
Lucas 5:32- No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
Los escribas (estos se ocupaban de la
escritura de documentos importantes, eran los eruditos que se ocupaban de
servicios secretarios) y fariseos (estos se encargaban de representar a la
nación, conocían las leyes y se encargaban de instruir. Eran un movimiento
social y religioso) tienen un encuentro con Jesús, el Mesías.
Resulta interesante que los fariseos (un
movimiento separatista y sectario judío) se presentan ante Jesús, juntamente
con los escribas (los escribas no sólo eran responsables como “rabíes” de
las aplicaciones teóricas de la ley y de la enseñanza de ésta, sino que también
poseían autoridad jurídica para dictar sentencias en tribunales de justicia). No
con un celo santo, empero, con su hipocresía, fingidores de una moral que no poseían,
eran simples religiosos. Este grupo le pregunta al Redentor, ¿por qué coméis y
bebéis con publicanos (cobrador de impuestos) y pecadores?
La respuesta del Salvador es
impactante: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los
enfermos (Lucas 5:31).
El mensaje que les comunicó, la enseñanza
del Maestro es: si consideran aun a pesar de su condición (depravados,
blasfemos, codiciosos, promiscuos, adoradores de fama y fortuna) que no
requieren un cambio, no necesitan la atención espiritual, no requieren de un
cambio de dirección. Si en su pensar o falsa aceptación de su condición pueden justificar
su circunstancia, entonces no aceptarán el ser rescatados o atendidos de ese
estado que los ha de consumir.
Sólo para aquel que reconoce su estado,
admite que hay una enfermedad que tiene que ser atendido antes que incremente a
tal escala que ya no se podrá controlar y finalizará el alma y vida de aquel
que ha podido poblar.
Si ustedes creen que no tienen necesidad
de un Redentor, del que fue dado por el Padre, su único Hijo para que todo el
que en Él crea no se pierda (Juan 3:16), entonces jamás se sanarán. Porque no hay
otro medio provisto para poder atender esa condición del pecado que destruye y continuará
destruyendo sin la intervención del Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo (Juan 1:29).
Es que hasta que el hombre no esté
dispuesto a reconocer su condición, la realidad de aquello lo mantiene
subyugado, esclavizado al mal, entonces nunca aceptará la salida de aquella prisión
el cual se ha impuesto.
Los escribas y fariseos están frente a
Jesús, frente al que puede brindarles todo cuanto necesitan y más (que
increíble oportunidad), pero, son estos los que creen que Jesús está frente a
ellos, que el Señor tiene que esclarecer y corregir su errada posición de estar
relacionándose con indignos. La retórica sería, ¿quién es digno de estar con el
Señor? Si halla alguno a través de sus propios méritos, usted está engañado.
Todo hombre en todo lugar sin Jesús ha
estado y está muerto espiritualmente, y en camino a muerte eterna. ¿Por qué? Porque
sin el Mesías ese es el pago de la transgresión o la falta cometida contra un
Dios santo, santo, santo.
Jesús es el único doctor que puede sanar
el mal creado por el pecado:
·
Romanos
6:23- Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es
vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
·
Isaías 53:6- Todos nosotros nos descarriamos como
ovejas, cada cual se apartó por su camino; más
Jehová cargó en él (Jesús) el pecado de todos nosotros.
·
Hechos 4:12 Y en ningún otro hay
salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en
que podamos ser salvos.
¿Quién
es el único medio para la sanidad espiritual? Ningún otro excepto Jesús.
El
problema en la vida del hombre es creer que es justo, que su proceder sin el
Cristo está en la medida de aceptación ante Dios, posible sea por todos sus
actos de bien que ha tratado de hacer bajo su propia métrica, recibiendo o
haciéndolo para elogios del mundo. Entre tanto su relación y condición espiritual
sin Jesús, está y siempre estará sin esperanza.
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