JESÚS Y LA MULTITUD DE ENFERMOS (EL MISMO JESÚS)
Mientras el Mesías estuvo entre los hombres, jamás no atendió necesidades, los cuales fue imposible documentarlo todo. Sin embargo, aquellos que permitió el registro el Espíritu de Dios permite ver su grandeza, autoridad y poder manifestó sobre los cuerpos afectados a consecuencia del pecado en este mundo. La multitud sólo tenían que enterarse que estaba en los alrededores o directamente en un lugar y harían cualquier recorrido para poder recibir de Él sanidad. Jamás ningún enfermo no fue atendido, fue casi sanado, fue rechazado por el Señor. Cualquier y toda enfermedad ante Él dejaba de ser, cualquier y toda lesión, deformidad ante Él prevalecía. Todo cuánto le era traído hallaban su respuesta en el Salvador. · Mateo 15:29- Pasó Jesús de allí (Tiro y Sidón) y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte se sentó allí. Retorna Jesús de enseñar y ...