NO MOLESTE AL MAESTRO (NO ATIENDA ESAS VOCES)

 

Lucas 8:49- Mientras Jesús estaba todavía hablando, vino alguien de la casa de Jairo, oficial de la sinagoga, diciendo: "Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro."

“No moleste al Maestro, la niña ha muerto”. ¿A quién debió acudir? ¿El caso ya estaba perdido, cerrado?

Un alto dignatario de la sinagoga llamado Jairo, acude a Jesús en medio de una situación amenazante para su hija; cualquiera que fuese la afección, lo que buscaba era poder atenderlo antes de que tomase otro curso.

Ya era evidente para Jairo, que Jesús tenía poder para sanar, por ende, buscaba de Él lo que ya le era evidente para él y para tantos otros que ya habían estado con Jesús.  Pero, en medio de su solicitud, su petición al Señor, se presenta una situación compleja, la niña fallece.

En la perspectiva del que venía de la casa de ese dignatario, aquel oficial de la sinagoga, lo que podía hacer el Maestro y aquello que enfrentaban, ya estaba fuera de su control. Ya esto es muerte, esto es algo que definitivamente ya estaba fuera de su control, y ya que esto aparentemente era el hecho, tratar de solicitarle algo que no estaba en su posibilidad era innecesario.

No moleste al Maestro, esa es la expresión más horrenda que podría brotar de cualquier labio, ya que la única y sola esperanza que hay y que siempre habrá es precisamente Él, el Maestro.

Es debido a esta situación que muchos, sí, tantos se encuentran en donde están:

·         Con cargas del cual pudieron librarse, si se lo hubieran encomendado a Él, no estarían en donde están (vacío, insatisfacción, impotencia, frustración).

·         Con impedimentos que, si el Soberano le place, se es librado; y de no ser así, su misericordia o piedad, su gracia siempre acompaña haciendo una obra maravillosa en medio de ello.

·         Con limitaciones que, a través de Él, hay capacidad por Él dado para poder rebasar o vencer.

Es precisamente aquello que se debe de hacer, acudir al Señor, no sólo en momentos de indisposición o pesares, pérdidas; lo imperante es acudir a Él.

Trate de visualizar aquella escena, Jairo acude al que tiene la respuesta, todas las respuestas, y alguien le hace saber que la posibilidad de que hubiese un cambio ya no es posible porque su hija dejó de existir. Este hombre sostenía esperanza y alguien trató de arrebatárselo.

Jairo estaba en el lugar correcto, acudió a la única esperanza en medio de todo, y estando aún allí, una voz trató de alejarlo. ¿Alguna semejanza o similitud con respecto a este hecho para usted?

Acudió a Jesús, está en compañía de Jesús, y alguien le hace saber que ahora hay un caso que ni aun Él lo puede resolver. Lo único que permanece sin resolver es aquello que usted mantiene sin presentárselo a Él.

Hasta ese momento, presenciaron y había oído de grandes milagros, pero, levantar de los muertos, esto no puede ser.

Antes de proseguir:

Tiene alguna situación muerta que no le ha presentado a su Señor, y de ser así, ¿cuál ha sido la razón? ¿Por qué no quiere molestar al Maestro o es porque no cree que Él puede obrar o levantar a aquello muerto?

Jesús no se dirigió hacia el mensajero, no se dirigió hacia los que posiblemente harían eco de lo mismo; mas, lo hizo hacia aquél que se presentó ante Él.

Elaboremos: acudiste a mí cuando creías que aún había esperanza, estás en el lugar correcto, este es tú momento de ver más allá de lo que ningún hombre vio o recibió en este aspecto. Ahora bien, hay un precio, ¿estás dispuesto a pagar el precio? ¿realmente estás dispuesto a contraer la deuda?

¿Cuál sería el precio Maestro? Echa fuera el temor, confía en Mí, tienes que ejercitar tu fe, cree solamente.

·        Lucas 8:50- No temas; cree solamente y será salva.

Jairo no tuvo que acudir a otro lugar, él estaba en el lugar correcto, no tuvo que acudir a otro señor, él estaba con el Señor, el Maestro. Lo único que tuvo que hacer fue ejercer su fe para poder quedar expuesto a un milagro que el Señor ya tenía preparado para la vida de su hija y para el gozo o la bendición de Él.

Cuando se presente ante Jesús, cuando esté ante Él, recuerde que usted no le está molestando, está en el lugar en que debe de estar siempre; Él y sólo Él, es su pronto auxilio, su eterno socorro, no deje de “molestar” al Maestro, acuda a Él siempre.

La esperanza de Jairo sólo con las palabras de Jesús se volvió a posicionar, incrementó; el Redentor tu porción es echar fuera el temor, las dudas y creer que para Dios no hay imposibles; como resultado su hija fue sanada, fue levantada por el poder de Dios. Siempre hará más allá de lo que se pudiese siquiera considerar o concebir. Jairo buscaba del Señor que su hija no muriera, Jesús le concedió una resurrección.

Siempre se presentarán voces en el camino de la fe para tratar de hacerle creer que no podrá haber cambios, no habrá un milagro. Las palabras de Jesús son las mismas para usted: No temas, cree solamente…

Comentarios

Entradas populares de este blog

SÓLO CINCO PANES Y DOS PECES (¿CREE EN EL DIOS DE IMPOSIBLES?)

PROCURA AYUDAR O ACUSAR (¿QUÉ PLANIFICA USTED?)

TODA ENSEÑANZA DE JESÚS CON LA MISMA AUTORIDAD Y PODER (¿ALGO QUE EXPRESÓ FUE MENOS O MÁS IMPORTANTE?)