JESÚS Y LA MULTITUD DE ENFERMOS (EL MISMO JESÚS)
Mientras el Mesías estuvo entre los
hombres, jamás no atendió necesidades, los cuales fue imposible documentarlo
todo. Sin embargo, aquellos que permitió el registro el Espíritu de Dios
permite ver su grandeza, autoridad y poder manifestó sobre los cuerpos afectados
a consecuencia del pecado en este mundo.
La multitud sólo tenían que enterarse que estaba en los
alrededores o directamente en un lugar y harían cualquier recorrido para poder
recibir de Él sanidad. Jamás ningún enfermo no fue atendido, fue casi sanado,
fue rechazado por el Señor. Cualquier y toda enfermedad ante Él dejaba de ser,
cualquier y toda lesión, deformidad ante Él prevalecía. Todo cuánto le era
traído hallaban su respuesta en el Salvador.
·
Mateo 15:29- Pasó Jesús de allí (Tiro y Sidón) y vino junto al mar de
Galilea; y subiendo al monte se sentó allí.
Retorna Jesús de enseñar y sanar en la región de Tiro y
Sidón, y llegando junto al mar de Galilea sube al monte y allí decide sentarse.
La multitud que en poco se presentarían no sería de sorpresa para el Dios hecho
hombre. Pareciera que su sentarse en aquel lugar era en espera de lo que se
presentaría.
La paciencia y el amor del Maestro para con todo hombre, su
misericordia que quedaba manifiesto en toda circunstancia. Las señales lo
acompañaban, sus obras comparables a nada.
·
30- Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos,
mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los
sanó;
No únicamente llegaron las multitudes, sino que buscaron la
cercanía a Él porque basado en lo que registra las Sagradas Escrituras, lo que estos
procuraban era dejar a los pies de Jesús todos los que padecían de alguna
enfermedad, dolencia, afección.
De cuánta bendición resulta el registro de este evento, se
especifica de manera precisa las condiciones presentes.
Hubo cojos, les hacía falta una extremidad o tenían una parte
de ella. Dice la Palabra de Dios que fueron sanados. ¿Qué hizo Jesús? Ante los
ojos de todos pudieron ver ese extremo crecer ante sus ojos.
Hubo ciegos, perdieron la facultad de poder desplazarse con
libertad y facilidad. A esa condición por estar el Masías presente dejó de ser,
todos recuperaron la facultad de poder ver, no con una prescripción para ayudar
su condición, estas personas recibieron veinte, veinte, una vista perfecta (cualquiera
que fuese su edad).
Hubo mudos, toda su existencia hasta ese momento emitiendo
sonidos. Pero, ese día las lenguas fueron liberadas, si hubo alguna deformación,
dejó de ser, si hubo alguna pérdida por algún motivo, todas fueron restauradas
por el Redentor.
Se registra que hubo mancos, personas que toda su vida únicamente
tenían a su servicio un brazo para apoyarlos. Cualquiera que fuese la condición
de los presentes con esa falta, ante sus propios ojos veían su brazo crecer,
brazos restaurados, facultad total para el uso de ella.
Todos estaban a los pies de Jesús, y el Señor ordenó que toda
condición, enfermedad dejase de ser y que todos fueran restaurados por su
ordenanza. Si usted no ha podido entender aún, ese es todo poder, absoluto
control. El Médico de Médicos estaba presente, el Sandor estaba allí, todas las
consecuencias por el pecado dejaron de ser porque ante el Santo, Santo, no podían
prevalecer.
31- de manera
que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos
sanados, a los cojos andar y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de
Israel.
Puede imaginarse usted esa multitud que estaba allí presente,
puede usted si quiera conceptuar las voces de alabanzas que se levantaban ante esas
maravillosas obras. Había tanto gozo en ese lugar que los mudos no dejaban de
hablar, los mancos de levantar sus manos al cielo, los cojos de dar carreras
cortas alrededor del lugar, saltar con gran alegría, los ciegos de mirar por
primera vez a familiares, amigos, de poder ver al Maestro. Lo grandioso,
maravilloso en todo esto es que registra la Palabra que glorificaban al Dios de
Israel, sin aun entender que estaba entre ellos y frente a ellos, que fue a los
pies de Él que recibieron todo cuanto les aconteció a cada cual en ese momento
y lugar. El Dios hecho hombre para la redención de pecados, para brindar no
sólo sanidad y restauración, sino salvación.
Comentarios
Publicar un comentario