¿CÓMO JESÚS NO CONOCERÍA? (ÉL ES SEÑOR)
¿Cómo Jesús no conocería,
no sabría aquello o aquellos que lo rodeaban, sus realidades internas?
Aunque todas las
evidencias, todo cuanto hacía, todo cuanto decía lo identificaba como el Mesías
prometido; aunque todo lo señalaba como Dios hecho hombre, los sentidos
espirituales de muchos estaban adormecidos o distraídos en todo excepto
identificarlo y aceptarlo como el Cristo, el Redentor y Salvador.
Juan 2:23- Estando en
Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las
señales que hacía.
Examinemos el escenario:
·
Estaba en Jerusalén.
·
Estaba en la fiesta de la Pascua.
·
Por las señales que hizo o hacía creyeron
en su nombre.
Si todo se detuviese
aquí, sería de bendición, sin embargo, este no es el mensaje de esta porción.
Es igual a cuando se está
en la descripción ya sea de una persona, una situación, una iglesia, compañía,
un ministerio. Se menciona, se elabora algunos aspectos, y en medio de ello
está presente una tonalidad de lo que se expresa, en donde el que conversa es
interceptado por el oyente con un “pero…” Porque aquel que escucha atentamente
sabe o anticipa un argumento que interrumpirá todo cuanto se ha descrito,
expresado.
Es imposible alguien
expresaría, el tercer punto que se ha señalado al inicio declaró: Que por las
señales que hacía creyeron en su nombre.
En el versículo 24 se
presenta el “pero” de Jesús en el desarrollo de todo cuanto allí acontecería.
2:24- Pero Jesús mismo no
se fiaba de ellos, porque los conocía a todos; …
Es forzoso hacer un alto
en esta porción y hacer una introspección, examinar el interior que sólo Él
además de usted tiene acceso.
·
Usted ha estado expuesto a la Palabra,
¿Realmente lo cree?
·
Usted ha visto sus obras maravillosas,
¿Realmente lo cree?
·
Usted lo ha confesado o declarado como su
Rey y Señor, ¿Su vida ha incrementado con Él? ¿Los cambios son evidentes? ¿Es
realmente su única verdad? ¿Está Él sobre todo y en todo?
¿Qué es lo que conoce
Jesús de usted? Si el Señor no se fía de usted es porque no es hijo.
1. Los
que estaban en Jerusalén vieron señales o milagros, pero…
2. Los
que estaban en Jerusalén creyeron en su nombre, empero, ¿Pudieron separar la persona
misma?
Ellos crían en los
milagros porque lo atestiguaron, allí estuvieron. Este creer en su nombre
estaba mas bien basado en que vieron que fue Él que hizo los milagros, pero, de
ninguna manera era una fe salvadora, un creer que anunciaba que para ellos Él
es su camino de redención, su único medio para ser salvos.
Hay tantos que declaran
que creen en el Señor, empero, creer en Él es entrega para hacerlo Señor y
Dueño de su alma, de su vida; de lo contrario únicamente admite que existe o
que así lo considera.
El Señor no se fiaba de
ellos porque eran fluctuantes, conducidos por el momento, emoción, y cuando la
reunió finalizaba, al igual estos se apagaban como la luz que iluminaba el
Templo.
He aquí la deidad de
Jesús aun en su cuerpo de hombre.
2:25- y no tenía
necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues Él sabía lo que
había en el hombre.
·
Usted no le informa a Él, Él le hace saber
a usted.
·
Todos lo verán, Él conoce su verdad.
·
Lo que hay en usted, lo que sabe Él, ¿Lo
bendice o maldice?
Estar en la presencia de
Jesús fue y es revelador, Él sabe cuál es su condición, su verdad, Él sabe quiénes
son sus ovejas. Nada hay que se le pudiese comunicar, porque aún en su cuerpo
de hombre era todo conocimiento. Jesús no trataba de identificar, Él sabía y
sabe que es cada cual y en dónde está radicado aquello que confiesan o promulgan.
Gloria a Dios, en todo
momento hubo y hay evidencias que Jesús es Señor, es el Todopoderoso, es el
Hijo de Dios y que siempre tuvo y tiene el control. Nada pudo en su cuerpo de
hombre alcanzarle o tocarle antes del tiempo previsto, cuando todo cuanto vino
a hacer se cumpliese. Bendito Dios, todo poder y toda autoridad es Él.
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