TODO LLAMADO DEL SEÑOR ES UNA SALIDA DEL LUGAR EN QUE ESTÁ
Es imposible que, habiéndolo
hecho una nueva criatura, es imposible que, habiéndolo recibido o confesado al
Redentor como Rey y Señor de su vida, que usted permanezca en la misma
condición en la cual estuvo o aquella persona que era. Si usted confiesa que
Jesús es en la actualidad su salvador, y aún permanece con la misma vieja
naturaleza, ciertamente algo no se ha concretado en su vida.
Jesús le dijo a Lázaro: ¡Ven
fuera! (Juan 11:43), las Palabras del Señor no era una sugerencia,
no era una voz pasiva, no era una consulta. Fue una ordenanza para que él
pudiese recibir y ser testimonio de lo que el Redentor hace en la vida de todo
hombre, todo hombre de su condición de muerto en sus delitos y pecados, en sus transgresiones
reciba lo que sólo el Señor puede extender y otorgar a toda vida que en Él
cree, el cual es la nueva naturaleza que únicamente Él puede concederle a todo
aquel que en Él cree.
En lo que respecta a
Lázaro:
Estaba muerto, la vida ya
había abandonado aquella vida, sin embargo, el dador de vida (física,
espiritual), Aquel para el cual no hay ninguna condición que puede impedir que
su salvación alcance o puede reprimir que sus ordenanzas se cumplan.
·
Al llamado del Señor, Lázaro volvió a la
vida.
·
Al llamado del Señor, Lázaro salió de la
tumba.
·
Al llamado del Señor, Lázaro pudo ser un
testimonio del vivo poder del Redentor.
·
Lázaro pudo escuchar la voz de Jesús porque
era una de sus ovejas, porque Jesús era su Señor, porque a través de Él tenía
la promesa de vida (aquello fue una antesala a la resurrección que tendrán
todos aquellos que en Cristo habitan o a Él les han entregado su vida, su alma.
Esa es la gloriosa esperanza de todo creyente).
o
Juan 11:25, 26- Le dijo Jesús: Yo soy
la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y
todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?
Lázaro
fue un testimonio de esta realidad ante todos. Jesús les hizo saber: Yo Soy, no
trato de serlo, Soy la resurrección y la vida.
Dios le extendió un llamado,
Dios le hizo saber a través de la voz de Juan el bautista, el cual sólo era o es
un eco de lo que dice el Señor:
·
Parafraseado: He dado a Mi Hijo unigénito,
para que todo aquel que en Él cree no se pierda más tenga vida eterna. (Juan
3:16)
El Señor continua con su
llamado a todo hombre, en todo lugar, en toda circunstancia, y es siempre en el
mismo contexto, “…Ven fuera”, acude a la voz, al llamado, a la ordenanza para
recibir vida, para escapar de la muerte eterna que te alcanzará si no acatas a
la voz que sólo depara bendición o bien para tu vida, tu existencia, tu alma.
¿Cuál es el anuncio o voz
de advertencia que permanece para mantener presente la necesidad, lo imperante
que es salir del lugar en que está?
·
Romanos 6:23- Porque la paga del
pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor
nuestro.
¿Cuál
es la voz de alerta? Si no sales fuera de tu condición de pecado o desobediencia
a través de tu confesión de fe para con Jesús, te alcanzará muerte, esta es
eterna, del cual nunca serás levantado o liberado, porque fue su decisión o escogencia
allí permanecer.
Si usted aún no ha podido
apreciar su condición considere esta voz:
·
Isaías 53:6-Todos nosotros nos
descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová
cargó en él el pecado de todos nosotros.
Usted
sin Jesús está perdido, extraviado, usted no está en camino de bien, probable
se que usted declare que una persona moral, altruista, una persona íntegra,
honesta; sin embargo, sin el Salvador, usted en camino a castigo eterno. Pero,
¿Por qué? No le he hecho mal a nadie, he vivido una vida recta. Con todo y sus
buenas obras, sin el Redentor, el cual es el único que puede conducirle a estar
en paz con Dios, ¿Cómo? Perdonándole todos sus pecados a través de sacrificio
vicario, el cual consistió en tomar su culpa para que usted pudiese ser librado
o acepto ante su Hacedor. Es que el único medio para liberar al hombre de su
condición de pecaminosidad es a través de unigénito Hijo, Jesús el Mesías.
Y para todo aquel que ha
escuchado su llamado y ha obedecido como Lázaro lo hizo, su condición de muerte
en pecado, en camino a perdición o castigo eterno deja de ser y vida eterna
desde ese momento le pertenece o le concede el Jesús el Cristo.
·
2 Corintios 5:17-De modo que si
alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí
todas son hechas nuevas.
Todo esto acontece en la
vida del creyente, del cristiano, de los llamados, de los que acudieron al
llamado, y ahora gozan de esa nueva naturaleza en Él; ahora es un nuevo hombre,
ahora es y forma parte del pueblo redimido o salvado por Jesús, ahora es un hijo
de Dios.
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