OTRO NIVEL DE ENSEÑANZA DE JESÚS EN CRECIMIENTO
Mateo 14:18- Él les dijo:
Traédmelos acá.
Una multitud de cinco mil
hombres, sin contar los niños y las mujeres, siguieron a Jesús el cual tuvo
compasión de ellos y los sanó. A esta multitud Jesús le hace saber a sus
discípulos que pueden darles de comer, que no hay necesidad de despedirlos.
Hay reacción inmediata
humana: ¿Cómo? ¡Imposible! Si sólo hay…, etc.
Todo cuanto dice u ordena
Dios, porque es definido por Él en el mundo espiritual y hecho realidad en
pasos o actos de fe. Humanamente siempre habrá fricción con lo que dice Dios y
percibe el hombre o crea posible el hombre.
Cuando Jesús les dijo; “Dadle
vosotros de comer”. Lo que ellos no entendieron fue que por la Palabra de
Jesús.
1. Las
puertas siempre estaban y están abiertas, ellos tenían acceso gracias a Él.
2. La
fe tiene acceso a los abastos de Dios. Por Él presente ya era un hecho.
3. Fueron
envestidos o autorizados por Él.
4. Su
Palabra fue a ellos para multiplicar, realizar milagros.
Jesús les hizo ver y
entender a sus discípulos en qué consistía la multiplicación o el acto de fe,
lo que ellos deberían haber hecho, y cuanto más porque allí presente estaba Él.
No entendieron por quedar
en su marco humano, sin entender en lo espiritual, en el cual deben habitar; no
en ocasiones, pero, permanentemente.
Igual como el alimento
fue bendecido y partido para multiplicarse, al igual por su Palabra ellos han
sido bendecidos y separados de limitaciones humanas a obras divinas, ahora
habita poder en ellos más allá de lo que podrán entender. En base a la
necesidad existente, el Espíritu Santo los habilitará para que puedan obrar y
glorificar a Dios.
Traedme vuestras
ansiedades,
Traedme vuestro mal,
Traedme vuestras limitaciones,
Traedme vuestra confusión.
Os enseñaré a libraros de
ella,
Os enseñaré a por encima
de ellos andar,
Os enseñaré un perfecto
camino,
Que os separa y bendecirá.
Jesús les dijo dadles de
comer, no supieron cómo, aunque únicamente debieron de actuar. Jesús lo dijo y
se hará. Empero, no hubo del Señor condena. Traedlos, os enseñaré. Esto y más
haréis porque os he habilitado, he abierto puertas que nadie podrá cerrar.
El pueblo de Dios está a
otro nivel, se camina entre humanos, pero, se es una nación santa y separada
par Él. El cristiano está al servicio del Salvador, ellos lo representan en sus
diferentes funciones, dones, talentos, llamados. Por ende, el Señor empodera a los
suyos para que su nombre sea glorificado, al nivel que Él haya escogido para
cada cual. Sin embargo, si usted procede y opera según ha recibido o recibe del
Redentor, entonces usted ha sido capacitado para que Él haga maravillas a
través de usted.
Si usted tiene un
llamado, el Señor le ha hecho entender a través de su Espíritu que proceda
conforme a lo que es necesario en aquella hora, crea a Dios y glorifíquelo.
Axioma: La obediencia y
el sometimiento al Salvador jamás está sólo y no será avergonzado.
Si el Señor le ordena en
su llamado que proceda, como un pequeño a la voz de su padre, proceda, y verá
la gloria de Dios.
Los discípulos llevaron
ante Jesús la pequeña porción, y la maravillosa obra que hizo a través de la
obediencia. Él les dijo traedme aquello, de igual manera le hace saber a su pueblo,
presentadme imposibles y Yo traeré gloria a Mi nombre, y los bendeciré.
Comentarios
Publicar un comentario