EL VERBO HECHO CARNE – HIZO CUMPLIR LA PALABRA
Mateo 26:54- ¿Pero cómo
entonces se cumplirán las escrituras, de que es necesario que así se haga?
Estas palabras fueron las
que emitió Jesús cuando se llevaba a cabo su arresto. Él estaba hablando con
sus discípulos, cuando Judas se acercó con muchas personas con espadas y palos,
venían estos departe de los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo.
En medio de toda escena
de traición, Jesús corrige a Pedro en su acto de violencia contra uno de los que
envió el Sumo sacerdote, con un golpe de espada, le quitó la oreja, aquél se
llamaba Malco.
En medio de esa situación
esta fue la enseñanza:
1. La
violencia solo provoca o engendrará violencia. Y la violencia traerá consigo
muerte, como pago de aquella agresión.
2. Las
armas del creyente no son las del mundo. Más hay en la batalla espiritual para
siempre garantizar la victoria.
3. Cuando
se atraviesa o se padece algo a causa de la Palabra, usted no está indefenso,
desamparado.
4. Nada de lo que allí acontecía no era algo que
no pudiese controlar. No estoy desprotegido, le hace saber el Señor a sus
discípulos; empero es necesario que todo esto acontezca para hacer cumplir lo
que está escrito, que cada palabra profética se cumpla.
5. Jamás
estuvo sin poder alterarlo todo, pero para esto no fue su llegada.
Las palabras de Jesús
hacia la muchedumbre no fueron expresadas sin dejar una enseñanza tocante a lo
que estos hacían.
Como se le trata a un
ladrón y de las precauciones que se toman con un ladrón es lo que hacían estos hacia
Él. Ahora bien les hace saber que esto en lo absoluto era necesario. Tenían
acceso a mí dijo el Redentor en todo momento en el Templo, y allí jamás
trataron de hacer absolutamente nada. Pero hoy todo esto acontece para dejar
sentado, en evidencia, ustedes maquinan en secreto sus fechorías, pero en el
cielo ya todo es sabido antes de que se concrete en tierra.
Mateo 26:56- Pero todo
esto sucede para que se cumplan las Escrituras de los profetas.
Las enseñanzas del
Redentor jamás dejó de ser impartida en medio todo cuanto acontecía.
Y aun sabiendo que el
Dios Todopoderoso tenía todo en control, acababan de es escuchar de los labios
de su Maestro lo que allí acontecía. Escucharon, pero, lo dejaron sólo,
huyeron.
Esto provoca a pensar y a
trasladarlo a lo actual, en donde aun escuchando, sabiendo, conociendo la
verdad; llegado el momento, en que debería haber denuedo, arrojo, por la verdad
del evangelio, por las convicciones cristianas, hay abandono, deserción departe
de algunos.
Mas Jesús no abandonó
aquella vía del calvario, camino del sufrimiento, camino de las blasfemias, su
misión de ser crucificado por el pecado de todos, para la salvación de todo
aquél que él cree.
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