PERDONAR (¿POR QUÉ?)
Si el Redentor colgado de una cruz pudo
perdonar, usted asido de Él puede hacer igual. Porque el mismo Salvador que
perdonó, le dará la capacidad de perdonar, el mismo Salvador le permitirá
extender oportunidad como al igual Él se la extendió.
Todo hombre sin el poder de Dios en su vida,
por más que crea que está o que goza de entendimiento, está limitado en las
cosas divinas y los caminos, propósitos del Hacedor.
Habiendo sido maltratado, burlado, blasfemado…
Cuando el
Salvador colgaba de la cruz dijo: Padre perdónalos porque no saben lo que hacen
(Lucas 23:34).
Se preguntará, ¿perdonarlos? ¿Cómo es que no saben? Cegados, ya sea por ira proceden algunas personas en su falta. Por lujuria, por codicia, por depravación. La condición maldecida en la que están no les permite ver o apreciar las implicaciones y las repercusiones que traerán consigo sus acciones. Es como si estuvieran jugando a la gallina ciega (¿familiarizados con aquel juego?) lo triste de ello es que ya no es un juego y el organizador de la atadura es el príncipe de las tinieblas.
Aun cuando
vea a una persona robando o cometiendo fechorías, si tuviera a Cristo control
de esa vida las cosas serían diferentes. Y aun siendo creyentes, cada vez que
nos alejamos de su voluntad caemos de su plan divino para con nosotros. Pero,
debido a cualquiera que fuese la situación debe orar para que la persona sea
liberada, restituida. El maldecido hecho o acto fue el brote, lo que cometió,
empero, sigue siendo, es una creación del Señor. Por ende ¿quiere ver esa alma
perdida o rescatada?
Si
pusiese la falta y la persona en un solo envase, lo que normalmente se procede
a hacer con algo que no tiene utilidad es desecharlo, tirarlo. Digamos
que una pareja se separara o se divorciara y ella o él es un creyente, ¿acaso
la obligación de orar por la salvación de esa alma ya no es necesario o sigue
siendo su prójimo?
No hay nada
que podamos hacer para descontinuar a la persona de ser nuestro prójimo, y por
ende la forma de manifestar amor por ellos es rogar al Señor por su rescate,
liberación o salvación. Los hechos de la persona hablan a gritos sobre ellos,
pero la necesidad real es su condición espiritual.
Un familiar
fue atropellado y el conductor se dio a la fuga, cuando el padre llegó al
lugar, pregunto cuando tomaba en sus brazos al ser querido, si habían visto a
la persona o pudieron tomar el número de la matrícula o la placa, y la
respuesta fue un negativo. Y el comentario fue de bendición escucharlo, Dios
sabe que así es mejor. ¿Qué habría hecho? ¿Confundir el acto de
irresponsabilidad con la persona?
Es de gran
incomodidad las personas vulgares, escandalosas, ordinarias. Y hay quienes
conocen a muchas personas que tienen esas tendencias. Pero, las personas continúan
siendo su prójimo, y lo que pueda hacer por ellos hágalo. Sus hechos no le
agradan, pero ellos son creación de Dios, si creación de Dios. Sin embargo,
fueron por sus caminos torcidos.
El hecho no
es quedarse expuesto a recibir un daño, pero sí ayudar en algún momento que así
se permita o que fuese necesario.
Perdonarlos
no es una opción, es un compromiso con Dios, con su Salvador. Estando Él,
tendido en la cruz, en medio de blasfemias, el Salvador, el Mesías clama:
Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.
Estaban bajo
el dominio del maligno, estaban cegados, ensordecidos, completamente absortos
por el enemigo. Ante esa situación en donde ellos estaban entregados al mal, dijo
el Señor, perdónalos porque si de hecho supieran o entendieran a quién estaban
crucificando, pero, su sumergimiento en el mal no les permite ver o entender, y
allí hubo piedad, misericordia, paciencia, extendiéndoles oportunidad para
arrepentimiento.
Cuando usted
estuvo en manos del maligno al igual hizo cosas que el Redentor dijo no saben
lo que hacen. Mas, cuando el conocimiento del poder de Dios llega a su vida,
entonces y sólo entonces tendrán conocimiento del Dios viviente y entenderá,
reconocerá la oscuridad que estuvo cubriendo su vida.
Aprenda a
perdonar los que aún habitan en oscuridad, como lo hizo su Salvador.
PERDONAR NO ES OPCIONAL EN EL CAMINO DE FE, ES UN IMPERANTE, PORQUE SI USTED NO PERDONA, YA INCURRIÓ EN PECADO ANTE EL TODOPODEROSO QUE SÍ LO HA PERDONADO Y LO CONTINÚA PERDONANDO.
ResponderEliminarQUÉ CÓMODO RESULTA SER PERDONADO, SIN EMBARGO, RECUERDE O MANTENGA PRESENTE: PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS, COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES.
ResponderEliminar