REGOCÍJENSE PORQUE SUS NOMBRES ESTÁN ESCRITOS EN EL CIELO (POR JESÚS)
Jesús comisiona a 70 hombres
instruidos por Él, los envía como representantes de Él, hombres transformados
por sus vidas sometidas, entregadas a Él, habiéndolo reconocido como el Hijo de
Dios, el Mesías, el Redentor, el Salvador.
Volvieron a el Maestro habiendo cumplido lo que se les había
delegado, estaban gozosos, llenos de felicidad, empero, lo que les impactó en
el ministerio fue el ver a los demonios sujetados en el nombre de Jesús.
Es aquí donde el Mesías les impartió una enseñanza sobre lo
que debe ser realmente lo primordial en todo.
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Lucas 10:17- Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los
demonios se nos sujetan en Tu nombre.
Lo principal que deben mantener presente es lo siguiente: Jesús
es su Señor, sus vidas fueron transformadas y capacitados por Él, y para la
gloria de Él.
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Fueron
enviados porque recibieron salvación, porque Jesús es Señor.
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Fueron
enviados porque reconocieron a Jesús como el Hijo de Dios, Él es quien hace la
diferencia en toda vida.
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Fueron
enviados porque por su Palabra fueron capacitados, el Espíritu de Dios estaba
con ellos.
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Fueron
enviados porque en ellos ahora moraba el Espíritu de Dios.
Porque ahora sus vidas fueron transformadas, ahora eran
hechos obreros de Dios, habilitados para cosechar (llamar almas a someterse a
su Señor) almas para el Señor de la mies (la cosecha).
Estos setenta formaban parte de los pocos obreros que había y
la cosecha estaba en espera.
Lo que Jesús les ordenó fue: Sanad enfermos que en ella haya
(porque su poder, su unción estaba con ellos, capacitados para hacer obras
maravillosas a través de Él), decidles: Se ha acercado el reino de Dios (Lucas
10:9). El reino de Dios se ha acercado porque el Mesías ha llegado,
está entre ellos. Habrá Palabra, les fue dado Palabra y señales del poder
sanador de Dios, a través de su Espíritu.
Los setenta a su retorno con gozo le reportan al Maestro, al
Señor: Aún los demonios se nos sujetan en Tu nombre.
Jesús les responde: He aquí os doy potestad o autoridad
de hollar (quebrantar, pisar) serpientes y escorpiones, sobre toda fuerza del
enemigo, y nada os dañará (Lucas 10:19).
Sin embargo, en medio de la autoridad y el poder a ellos
confiado, subraya lo siguiente o les hace entender lo que era lo
imprescindible, vital, importante, indispensable; aquello único que le daba
valor a todo. Por ello es que hay un “pero” en medio de todo cuanto celebraban
los interrumpe. Sí cumplieron, pero el enfoque lo perdieron en quien debe
permanecer.
·
Lucas 10:20- Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan,
sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.
o
Porque
allí están registrados sois hijos.
o
Porque
allí están registrados, están librados de condenación, del castigo eterno.
o
Porque
allí están inscritos sois instrumentos de uso de Dios.
o
Porque
allí están inscritos sois la mies de Dios y obreros del Señor de la mies.
o
Celebren
que formo parte de sus vidas, sin la salvación recibida no podrían ser usados,
nada podrían hacer.
El gozo del creyente es saber que su nombre fue inscrito en
los cielos, que ha sido lavado, redimido por la sangre de Cristo; por ende, la
certeza que hay en la salvación tiene que ser el gozo eterno y la base única de
todo cuanto se hace o se lleva a cabo en la cercanía del reino de Dios.
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