EN ESTO CONOCERÁN QUE ME PERTENECEN ¿LO RECONOCEN?
Este es el distintivo que debe adornar toda vida, debe regir en las relaciones, ya que el amor de Dios, a través de su amado Hijo, es lo que está establecido en todo creyente. Alguien diría, de ser esto así, ¿por qué ese amor no es todo evidente? Es porque aún muchos tratan de continuar caminando junto con viejas naturalezas y tendencias, que proceden no del amado Padre y Redentor, empero de su vieja naturaleza carcomida por egoísmo y tantas otras limitaciones.
Juan 13:35- "En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros."
Juan 13:35- "En esto conocerán todos que son Mis discípulos, si se tienen amor los unos a los otros."
Una de las marcas o evidencias inconfundibles en la vida de los creyentes, es el amor de Dios que controla y cubre aquella vida. El más tosco, el más odioso, el más déspota, después de la presencia del Espíritu de Dios en aquella vida, la transformación es evidente, porque el amor de Dios comienza a fluir, y grandemente es para con los del pueblo, los unos para con los otros.
1 Juan 4:8- El que no ama, no conoce á Dios; porque Dios es amor.
1 Juan 4:8- El que no ama, no conoce á Dios; porque Dios es amor.
La Palabra deja claramente establecido, que cuando esta verdad o cambio que trae consigo el Espíritu de Dios en toda vida transformada no es evidente, no es palpable, entonces aquél no conoce a Dios, no es una realidad en aquella vida, porque si recibió un toque del Soberano, debió de haber sido habilitado en la capacidad de amar, porque su Padre celestial es amor.
El apóstol describe a uno que se hace llamar creyente, de nombre Diòtrefes, uno de aquellos en la congregación que les agrada tener la atención, ser visto, ocupar el primer lugar en la iglesia; de esta naturaleza carnal los hermanos recibieron oposición.
Ay aquellos en la casa de Dios, que viven en desunión, fricción, oposición; como si fuesen enemigos. Debiendo de tener el mismo sentir, el mismo anhelo y el celo santo, hay rivalidad. ¿Cómo en la iglesia puede haber enemigos? ¿Cómo puede si quiera tener acceso ese espíritu de desunión? Imagínese llegar a una iglesia y que la membrecía o la feligresía lo rechace.
3 Juan 9 Yo he escrito a la iglesia; pero Diótrefes, al cual le gusta tener el primer lugar entre ellos, no nos recibe.
10 Por esta causa, si yo fuere, recordaré las obras que hace parloteando con palabras malignas contra nosotros; y no contento con estas cosas, no recibe a los hermanos, y a los que quieren recibirlos se lo prohíbe, y los expulsa de la iglesia.
Diòtrefes es igual a tantos que miran a otras denominaciones cristianas como si fuesen enemigos, como si pertenecieran a otro pueblo, como si tuviesen otro Salvador.
Este supuesto hermano da rienda suelta a argumentos que desfavorecen, hacen daño y encienden rencillas. El colmo es que la oposición no está afuera, es entre y en el lugar que no tiene cabida, pero allí está y sin lugar a dudas logrará algunos prosélitos o seguidores, ya que aquél que camina sin discernimiento, siempre será engañado.
Para todos los Diòtrefes, desistan de su camino de necedad y busque ser un real seguidor de Cristo, que su Espíritu pueda ser la evidencia en su vida; resista el mal, no al esparcimiento y beneficio del evangelio.
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