ANGUSTIADO POR EL MAÑANA - DESATENDIENDO HOY
Mateo 6:34 Así que no os angustiéis por el día de mañana,
porque el día de mañana traerá su propia preocupación. Basta cada día su propio
mal.
Hay algo dentro de nuestra forma de atender las
cosas que nos hacen desatender otras, y esta resulta como consecuencia de un
corazón no agradecido. Uno de los ejemplos mayores de este error es nuestra
ingratitud por el hoy que nos ha brindado el Señor. Sin haber apreciado quizá
lo que implicó este día que nos ha brindado u obsequiado el Hacedor, nos
adentramos o nos extendemos a otro, sin haber agradecido o haber hecho el mejor
uso de ello.
Analicemos:
1.
¿Qué no logramos o dejamos de lograr debido a la
angustia del mañana?
2.
¿Se le agradeció al Señor por lo que solo Él pudo crear
y por ello lo alabamos y lo adoramos en palabras y en obras u hechos?
3.
¿Hicimos uso de todo el bien, la enseñanza; preparación,
experiencia, que este día nos brindó? Posible fue o es para precisamente
enfrentar aquel mañana que intimida.
4.
Teniendo cada día sus retos, pruebas y tentaciones.
¿Qué bien podría ofrecernos el descuidar, fracasar el presente; sin tener el
conocimiento de lo que el futuro nos traerá?
Nuestro hoy es la base de nuestro mañana, mañana
nunca podría prepararnos para hoy. Por ende, nos instruye el Señor que nos
gocemos en Él en este día por:
1.
El pan, o la provisión de hoy.
2.
Las bendiciones del día.
3.
La enseñanza recibida en este día.
4.
El aliento de vida del día brindado.
5.
La fidelidad del Señor una vez mas demostrado, en otro
día que ha entregado.
Por todo cuanto ha hecho en el pasado hay
agradecimiento. Mas por hoy, agradézcale, dele gracias, por lo que Él hace.
Mañana tiene
su importancia y su lugar dentro de todo cuanto podría afectar o bendecir su
vida, pero, el hoy es el regalo inmediato que le brinda el Señor. Ese afán por
el mañana, es casi como tomar del Señor aquello que diario brinda, y sin
haberlo abierto o utilizado, usted le expresa que más interesado está en el
otro obsequio que se recibirá de Él. Posible hubo unas gracias por el presente,
empero, más placentero es o será el futuro, aquello que no poseo, sin haber
atendido o apreciado, valorado, lo que tiene en sus manos en el presente.
Gratitud al Señor no se debe planificar en futuro,
debe ser o estar presente en todo, en la actualidad. Un día no lo puede crear, sin
embargo, sí lo puede desaprovechar y perder en lamentos y cuantas cosas que en
nada aprovecha o simplemente desestimar por mayor interés en lo que vendrá.
Ansiedad
es y siempre será un estorbo para el creyente. Impaciencia nunca será una
bendición. Preocupación es una llaga que no se sana, ya que el afectado provoca
aquella herida una y otra vez, cada instancia que recurre a lo que el Maestro
ha prohibido, y que solo brindará mal.
En la Epístola de Santiago 4:13... y mañana
iremos... estaremos allá un año...
v.14- cuando no sabéis lo que será mañana...
Si el Señor así lo permite se tendrá un mañana, pero,
ciertamente es un hecho que le ha entregado el hoy, y hasta aquí lo ha ayudado
el Señor (Ebenezer).
Si con la vida que el Señor le ha dado, lo enfrenta
día a día bajo su guía y dirección, el resultado de ello solo podrá producir
gloria y honra al Señor; y esto es o será, en medio de toda y cualquiera
situación, ya sea esta adversidad, prueba, abundancia o escasez.
Quizá un buen cierre a este escrito sea expresar: Señor
gracias por hoy, todo cuanto implicó, cada milésima de ella; ya que dentro de
todo tuviste un plan diseñado para instruirme y prepararme para algo que tendré
que enfrentar mañana. Y cuando esta llegue si así lo brindas, te alabaré de
igual forma por todo cuanto has hecho y haces día a día; ya que en cada una Tu
misericordia, cuidado e interés está con los tuyos. Y esto no se podrá jamás
negar. En el poderoso nombre de Cristo Jesús.
Cada día es un préstamo que otorga el Creador, y la
deuda incrementa porque nunca se podrá pagar por todos sus beneficios en cada
uno de ellos que Él ha extendido.
Comentarios
Publicar un comentario