¿QUÉ ES TOMAR TU CRUZ? (QUERIENDO SER DIGNO DE ÉL)
Jesús deja claramente sentado este hecho, tomar la cruz y seguirlo
implicará conflicto en los lugares que menos se espera, en los lugares que
debería supuestamente haber alguna afinidad o descanso. Sin embargo, hace
entender claramente el Señor, que, por el hecho de tomar la cruz, esto es la responsabilidad
de la profesión de fe, habrá encuentros o guerra, habrá enemistad debido a ese
hecho, no solo con externos o desconocidos, pero, al igual con los seres
queridos. Esto es los miembros de su casa, vecinos, conocidos; hasta con los
miembros carnales de la fe.
A. Mateo 10:38…y el que no toma su cruz y sigue en
pos de mí, no es digno de mí.
Examinemos en detalle:
a. “…y el que no toma su cruz…”:
La cruz en sí representa un instrumento de tortura y de muerte. Evidente
es el hecho del cómo Cristo tuvo que cargarla en su camino al Gólgota para dar su vida
por nosotros. Es de entender que tenemos que hacer igual un recorrido en esta
vida con nuestra cruz acuesta. Es nuestra responsabilidad de dejar en alto
en todo el recorrido a quién pertenecemos y a quién servimos; como indicación
de nuestra muerte al pecado en cualquiera y en todas sus manifestaciones.
b. “…y sigue en pos de mí…”:
Para seguir al Señor, no hay manera de llevarlo a cabo excepto bajo las
indicaciones establecidas por el Señor. No hay forma que se pueda lograr de
otra manera. Nunca podrás llegar al norte, habiendo tomado el sur. Uno de los
requisitos inalterables, irremplazables es tomar tu cruz. Es igual que decir
que tienes que tomar o utilizar aquello que evidencie.
1. Lo que eres,
2. En qué camino estás
3. Y hacia dónde vas.
4. Un testimonio claro entre cualquier y toda
persona.
c. “…no es digno de mí”:
¿Cuál es la posición que crees que puedes tener o tomar para ser digno
del Señor? Realmente nada departe tuya, excepto humillación y obediencia a su
instrucción. De esto depende su aceptación, aprobación.
B. Lucas
14:27 El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.
Seguir a Jesús con tu cruz es ir en pos de lo establecido por Él. Es ir
en base a la enseñanza recibida, y esto es lo que nos califica como alumnos de
Él, aquél que estudio junto a Él.
La ausencia de una vida sacrificada sumiso a los preceptos y mandatos
del Señor, nos separa automáticamente de poder ser considerados como un
instruido por Él. Si tu vida no refleja una vida muerta al pecado, a la
inmundicia; es un reflejo de lo que eras antes de conocerle, por ende, dice el
Señor que no puedes ser su discípulo. Porque siempre debe y tiene que haber armonía
entre nuestras obras y nuestra fe.
C. Lucas 9:23…Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame.
a. “…niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y
sígame:
Tenemos un
compromiso con Dios desde el momento que lo confesamos como Rey y Señor de
nuestras vidas, y este compromiso no se limita o confina un tiempo establecido
por el hombre, no tiene un día establecido en el calendario. Este compromiso
está consignado o asignado a todos los días de nuestra existencia, hasta que la
muerte nos una con el Señor.
Lo que el Señor
espera cada día de mí es que tome mis obligaciones espirituales y camine con
ellos en todo lugar, y en todo estado.
¿Qué representa
cada día?
1.
Cada día tenemos que clamar por cobertura y
liberación.
2.
Cada día tenemos que enfrentar nuestras
pruebas y tentaciones.
3.
Cada día tenemos que mantener nuestro
testimonio vivo y fiel a Él.
4.
Cada día es nuestro caminar con Dios, nuca
podremos caminar varios a la vez.
Este caminar de fe
es responsabilidad, no solo con Dios y tu persona, pero, con tu prójimo al
igual. No hay manera que estés haciendo algo para el Señor y no quede evidente
aquello de una forma u otra ante otros. No lo anunciaras, empero, el Espíritu
da testimonio, presenta evidencias.
La cruz nunca se
pone a un lado, es parte de nuestra vestimenta espiritual desde el momento que
iniciamos nuestro retorno al Señor. Ya que esta manifestará los frutos del
Espíritu que debe abundar en la vida de todo y cada creyente.
Si estás siguiendo
al Señor, si vas en pos de Él. ¿En dónde está tu cruz? ¿Es algo que todos
pueden ver o realmente no sabes en dónde está?
Sin la cruz no
puedes ser un discípulo, ya que no hay obediencia a las enseñanzas de Él. Y al
igual como lo manifestó el Redentor, no es, no será digno de Él.
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