¿AÚN PROCURA TOCARLO IGUAL?
Descendió con ellos y se detuvo en un lugar
llano, en compañía de sus discípulos y de una gran multitud de gente de toda
Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón que había venido para
oírlo y para ser sanados de sus enfermedades; también los que habían sido
atormentados por espíritus impuros eran sanados (Lucas 6:17, 18).
Todo lo incurable, todo lo que prevaleció en vidas ya sea por un periodo
corto, por un periodo un tanto extendido, algo congénito, deformaciones desde
nacimiento; un espíritu maligno contraído ya sea esta por prácticas que así
llegaron a tener acceso o por espíritus generacionales que reclamaban aquella
vida. Enfermedades comunes que por no tener los medios todo iba en deterioro,
estaban allí.
Lo que para en aquellos días nadie de ello se sanaba porque el
conocimiento médico aún no se había extendido, buscaban de Él, estaban allí.
Todos aquellos que pudieron ir para ser atendidos y se les informó que era
terminal, los desahuciados, estos por sus propios medios o por ser ayudados,
estaban allí.
En esas aldeas, todos al enterarse que Jesús estaba presente, todo se
cancelaba, citas médicas, momentos sociales, visitas familiares; para aquél que
laboraba, ese día no haría ganancia económica, pero espiritualmente,
físicamente esta cita no se podía por nada perder.
Considere por un momento que el que padecía de cualquier mal estaban allí,
y si hubiesen necesitado de algún apoyo para allí llegar o estar ya fuese un
amigo, un familiar los auxiliaba. Trate de considerar la cantidad de personas
que estaban reunidos porque allí iba a estar Jesús quien es la respuesta para
cualquier y toda situación la cual vivían en ese instante e igual para el día de
hoy.
Clínicas vacías, hospitales sin enfermos, los centros de abastos no
tenían clientes; ese día todo se detuvo porque fueron para un encuentro con
Jesús.
Es que ellos entendían, ya sabían
que el que allí iba a estar toda respuesta se halla en Él. Por ende todo tomaba
un valor secundario, tenían su importancia, pero este hecho era lo más
importante en la agenda de todos. La Palabra de Dios no especifica en esta
porción la cantidad específica de cuantos allí estaban, as, tuvo que haber sido
un número increíble ya que necesidad siempre es lo imperante, empero el
recuento es que todos, no algunos; todos fueron sanados.
Es hermoso ver que Jesús escogió un lugar llano, para aquellos que
llegaron con gran esfuerzo, podrían estar sin mayor contratiempo, para aquellos
que tuvieron que ser llevados en camillas, esto facilitó la situación. Trate
usted de concebir ese escenario frente a Jesús, el Maestro, Médico divino,
nuestro Sanador, el Dios de amor. Y de Él todo impartido conforme a la
necesidad y búsqueda de todos.
Ninguno aquel día tuvo que escuchar un reporte negativo, no tuvo que ser
expuesto a que no podrá aquello ser alterado o sanado. El diagnóstico de muerte,
torno en vida. ¿Cómo morir ante el Autor de la vida? Èl es el redentor.
El endemoniado salió liberado, el cojo salió caminando, el ciego ya no
necesitaba ser conducido, el leproso fue reunido con su familia. El incrédulo o
aquellos que no creían recibieron, aceptaron al Cristo. Y aún los Fariseos y
Saduceos salieron con mayor enojo o confusión ante cosas comparables a nada.
Todos procuraban tocarlo, porque poder salía de
Él y sanaba a todos (Lucas 6:19).
Mi amado hermano, este es el mismo Jesús que servimos, este es el mismo
Jesús que tenemos en nuestras vidas. Estos recibieron porque fueron hacia Él
para obtener y recibir lo que sólo Él imparte. Nada tuvo mayor importancia
cuando Jesús estuvo en ese lugar aquel día.
¿Dónde está Jesús el día de hoy? A la diestra del Padre. Al igual está morando
con todo creyente. ¿Su poder se ha limitado? Desde luego que no, el mismo Sanador
está obrando.
¿Antepone usted algo a su tiempo con el Señor a diario? ¿Es Jesús uno de
sus recursos o es su único recurso? ¿Antepone algo a sus leyes y preceptos? ¿Se
deleita en su Palabra y su enseñanza? ¿Es esta su norma de vida? Ante todos los
interrogantes las respuestas variaran, ya que algunos aún están sirviendo a dos
señores. Ya sean estos:
·
Temor
y confianza.
·
Dudas
y fe.
·
Mis
pensamientos y lo que dice Dios.
·
Lo
que opino y lo que el Señor establece.
·
Mis
estrategias y la provisión de Èl
El Señor impartió enseñanza ese día, hubo aquellos que de ella se aferraron
y nunca lo abandonaron; sus vidas estaban vacías
y sin un significado, sin embargo, llegó el Maestro, y de aquella condición
fueron librados. Conocimiento y aplicación fue desde ese entonces lo que
controló sus conductas.
Todos procuraban tocarlo porque necesitaban algo que sólo Jesús tiene,
ofrece y pueden todos recibir.
Pero, el interrogante es, ¿Aún procura tocarlo como aquella primera vez?
¿Aún es su prioridad en todo y sobre todo? ¿Continúa siendo su fuente de gozo?
¿Aún logra Jesús en su vida que todo se detenga para estar en su presencia,
escucharlo y recibir de Él? Las respuestas a estos interrogantes ante Dios
están, bendecida vida que mantiene al Señor como su primer amor.
Los enfermos que se presentaron ante Jesús, no lo hicieron como si fuese
una opción entre varias; Èl fue y es la única esperanza.
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